6 puntos para visitar cerca de Palacio Cabrera
Siempre en movimiento, Palermo Hollywood es uno de los barrios más vibrantes de Buenos Aires. Allí se ubica Palacio Cabrera, el proyecto emblemático de BrodyFriedman, una puesta en valor de una propiedad histórica con una mirada contemporánea. En esta nota, una propuesta de espacios de cultura y gastronomía para disfrutar en la zona, que siempre sorprende.
Centro Cultural de la Ciencia (Godoy Cruz 2270)
Si la idea es despuntar la curiosidad, este “laboratorio interdisciplinario”, como se define, es una excelente opción para visitar. El Centro Cultural de la Ciencia (también conocido como C3) es un espacio ideal para un plan familiar, ya que hay actividades y exposiciones para diferentes edades. Lejos de ser un museo para expertos o entendidos, el C3 invita a explorar temas diversos como el medio ambiente, los animales, las bacterias o los minerales. La muestra “Sin lugar a dudas”, sobre ciencia en la vida cotidiana, es un buen comienzo. Antes de partir, recomendamos visitar el parque que está atrás, con juegos infantiles y espacios de recreación. El C3 abre de viernes a domingos de 12 a 19.
Libros del Pasaje (Thames 1762)
En donde desemboca el Pasaje Russel, uno de los más calmos de Palermo, está esta librería que representa la historia y la actualidad del barrio. Abrió en 2004, cuando la zona aún era mayormente residencial, y se fue renovando con diferentes propuestas que llaman la atención tanto del público lector –que conoce el catálogo que ofrecen, participa de lecturas y talleres literarios– como a los vecinos o viajeros que la eligen por su arquitectura histórica, las atractivas estanterías con escaleras móviles y su cafetería en el patio interno. Por el motivo que sea, Libros del Pasaje es un punto ineludible para visitar.
Obrador Florida (Soler 5063)
La tendencia de la gastronomía estacional también llegó a los helados: Obrador Florida es una muestra de ello. Esta flamante heladería contemporánea abrió hace apenas unos meses de la mano de la emprendedora Marcela Román. La cartelera tiene solo 12 gustos que rotan según la temporada, para los que utilizan flores, hojas, frutos, raíces, tallos y semillas. En otoño, por ejemplo, ofrecieron queso de cabra con membrillo, higuera, caqui y limón, además de algunos clásicos como sambayón, chocolate y vainilla. Los helados son sabrosos y muy cremosos, y el local tiene un largo banco que lo recorre acompañando el mostrador, y desembocando en la cocina a la vista. Todos los sabores tienen un máximo de 48 horas desde su elaboración hasta la venta al público y se realizan de forma 100% artesanal.
Naranjo Bar (Angel J. Carranza 1059)
La propuesta de platitos y vinos jóvenes argentinos tiene en Naranjo Bar a uno de sus máximos representantes. Abrió en marzo de 2020, al mismo tiempo que empezaba el aislamiento por la pandemia, pero logró posicionarse con su propuesta de menú estacional y una curaduría de vinos que encanta tanto a recién llegados como a expertos del mundo del vino. Los platos buscan representar la comida hogareña, pero siempre con una vuelta extra: hay un mostrador en el que exhiben las preparaciones del día, que pueden ser ensaladas, carnes, frutas en versiones saladas, quesos o charcutería artesanales. Entre los vinos, hay Pielihueso, Rocamadre, Pintóm y Paso a Paso, como para trazar una identidad de las estanterías siempre actualizadas. En la vereda hay un naranjo que, por supuesto, es el que le da el nombre al proyecto.Tras soñar, proyectar y llevar a cabo cada detalle, Velvet Casa Campos está preparado para cambiar la vida de quienes lo habiten.
Oli Café (Costa Rica 6020)
Fue una de las aperturas más esperadas del comienzo del año, y cumplió con todas las expectativas. Con Olivia Saal (conocida en las redes como “la chica pájaro”) como mente creativa y pastelera a cargo, Oli Café tiene diferentes facetas a lo largo del día. Se puede ir a desayunar o merendar, a disfrutar de un almuerzo o solo un café, a tomar una copa de vino, pasar a buscar unos laminados para compartir en casa o probar la jalá de los viernes. En línea con las cafeterías actuales, es un espacio muy relajado, en el que hay diferentes situaciones con mesas más grandes, chicas, sobre la ventana o en la vereda. Algunos recomendados para pedir: el yogur griego con frutas, oliva y miel; la ricota con aceite de menta, queso y kale; y la medialuna –emblema de la casa– prensada con jamón, queso y mostaza; y el bagel con pesca ahumada.
“Reconstruir el pasado, vivir el presente, soñar el futuro” es el lema de Palacio Cabrera, que también representa el espíritu del barrio en el que está.